Serpress-Ciudad de México
Arnulfo Castorena nació en Guadalajara, México, con las piernas sin desarrollar y sin el brazo izquierdo. El día de su nacimiento también perdió a su madre, mientras que su padre decidió no hacerse cargo de él.
Fue criado por su abuela y, durante su infancia, enfrentó dificultades para acceder a la educación. Finalmente llegó a un internado de monjas, donde aprendió a leer, escribir y nadar.
Después de la muerte de su abuela, tuvo que salir adelante vendiendo chicles y limpiando parabrisas en los cruceros de Guadalajara. Su vida comenzó a cambiar cuando un funcionario del deporte lo invitó a entrenar.
Desde entonces, Castorena construyó una destacada carrera en la natación paralímpica. Ganó la medalla de oro en los 50 metros pecho en los Juegos Paralímpicos de Sídney 2000, Atenas 2004, Tokio 2020 y París 2024.
Actualmente suma siete medallas paralímpicas, cuatro de ellas de oro, y es reconocido como una de las grandes figuras del deporte mexicano.
Una historia de superación que comenzó en medio de la adversidad y terminó convirtiéndose en un ejemplo para millones de personas.





