Serpress-Bogotá
Iván Gallo rechaza tajantemente las acciones de Verónica Alcocer y critica con dureza el encubrimiento dentro del propio progresismo.Para este sector de la izquierda analítica, la situación se resume en tres realidades incómodas que el periodista pone sobre la mesa:
Ruptura con la complicidad: Gallo denuncia abiertamente el comportamiento de Alcocer, tachando de «vergüenza» que el proyecto de cambio social termine salpicado por supuestas maletas de dinero, vuelos dudosos y dinámicas oscuras
Cero justificaciones al poder: No acepta el argumento de que el mandatario «no sabía» o «no tiene la culpa». Sostiene que en política la omisión es una forma de complicidad; si permites que tu círculo íntimo actúe de esa manera, asumes el costo ético.
Autocrítica radical: La izquierda tradicional colombiana solía cerrar filas ante cualquier ataque externo. Lo que hace Gallo aquí es romper esa regla: reconoce el lodazal interno porque considera que defender lo indefendible destruye la autoridad moral de todo su sector político.





