Por: Jesús Alberto Aguilar Guerrero
Consciente de que no soy un perfilado crítico del deporte, pero todos tenemos derecho a opinar y realizar seguimientos a los jugadores que hacen parte de la selección Colombia en la disciplina del Futbol, que representara a nuestro país en el próximo mundial a iniciarse en el mes de junio de 2026; en esta oportunidad nos referimos a James Rodríguez, jugador que inició su carrera el 21 de mayo de 2006, bajo la tutela de Hugo Castaño; hoy nuestro referente tiene dividido al país por las opiniones que se suscitan debido a su rendimiento en la cancha y la escases de goles, pero no se le han contado las asistencias que realiza. Bueno vamos a retomar una breve historia de su carrera deportiva, porque cuando James Rodríguez se consagro goleador del mundial Brasil 2014 y fue fichado por el Real Madrid, y fue reconocido como uno de los mejores; ahora nuestra patria que levanta ídolos también los derriba, prefiriendo una selección sin el mejor jugador en la historia futbolera colombiana. Recordemos que el 17 de diciembre de 2020, nuestro onceno tricolor sufrió la peor derrota en 43 años en un juego por eliminatoria a un mundial ante la selección del hermano país Ecuador, a la que muchos colombianos suelen mirar por encima del hombro, le propino una goleada 6 – 1 que puso a reclamar responsabilidades; Carlos Queiroz, entonces seleccionador nacional, fue blanco de las críticas y en la cancha, el señalado fue James Rodríguez, el dueño del brazalete de capitán y quien hasta ese día parecía intocable, porque era catalogado como el jugador con el más alto currículo. Como estamos hablando de historia hace once años, Colombia alcanzo su mejor participación en la historia de los mundiales, en Brasil, ocupo el quinto puesto; en buena parte, gracias a la explosión de un joven cucuteño que aprovechando la ausencia de Falcao García, se convirtió en el nuevo héroe nacional, marcando seis tantos con los que se llevó la bota de oro como goleador del certamen, y uno de ellos, el primero de los dos que le marco a Uruguay en el Maracaná en octavos de final mereció el Premio Puskas al mejor del 2014.
Podemos decir que James es el zurdo que ordena el tiempo, porque es unos de los jugadores que corren la cancha, su historia comenzó en la ciudad de Ibagué cuando un niño flaco de escasos 14 años debuto en Envigado, entendiendo que el mediocampo no es territorio, es una partitura; donde se convertiría en director de esa orquesta futbolera; por eso decimos que el primer compas los realiza en el 2006, en el Estadio Pascual Guerrero de Cali, cuando un zurdo de 15 años levanta la cabeza y filtra un pase que rompe dos líneas; Cúcuta campeón; Argentina lo vio y se lo llevo; en Banfield, con 17, lanzo el tiro libre del título en 2009, en esta oportunidad los cronistas deportivos coincidían que lo gestado en el juego no era potencia, era precisión: la pelota obedecía. La fama crecía cuando llego el segundo movimiento a Europa, Porto pago 5,1 millones por esa zurda; allá aprendió a jugar de espaldas, a girar en una baldosa, fueron 32 goles, 3 Ligas, 1 Europa League; posteriormente Mónaco lo compro en 45 millones y entonces llego Brasil 2014, cuando un 29 de junio este mundial lo volvió inmortal en el Maracaná, al minuto 28, James controla de pecho, sin dejarla caer, media vuelta y zurdazo al ángulo de Uruguay. Puskas. Bota de oro con 6 goles; no era solo el gol, era el pase sin mirar a Cuadrado contra Japón, el tiro libre a Costa de Marfil, el pecho que paraba el tiempo; por 63 días fue el mejor 10 del planeta; entonces el Madrid pago 80 millones y llego a jugar con la 10 de Zidane, metiendo 17 goles y 18 asistencias el primer año. Champions, Ligas, Mundial de Clubes; pidiendo el futbol moderno ida y vuelta, y James pide la pelota; Bayer Everton, Al-Rayyan, Olimpiacos, Sao Paulo; muchos dijeron “se apagó”, pero en la selección Colombia dijo otra cosa. En el 2024 en la Copa América James Rodríguez con 32 años, sin club fijo dio 6 asistencia en 5 partidos, récord. Balón de Oro del torneo y contra Uruguay, tiro de esquina al 39´ que Lerna cabeceo a la final; no corrió más que todos, pensó más rápido que todos, hoy en otros clubes hace lo propio y se prepara para integrar el combinado patrio en óptimas condiciones y llegar de buena forma; porque James no solo juega: recuerda que el futbol colombiano también puede ser pausa, geometría y belleza; cuando cuelgue los guayos lo calificaremos por los segundos que logro detener el partido para que todos entendiéramos lo que iba a pasar. Este número 10 del combinado patrio colombiano lo hace ser el mejor mediocampista parido en nuestro bello país.





