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Un primo asesinado, otro desaparecido y ella huye
Sumario
Grupos ilegales como las Farc, el grupo “los urabeños o ahora Clan del Golfo, están acabando con esta familia.
La vida de Mayignereida Cardona Velasco quedó marcada por la violencia que durante años ha afectado a muchas familias en el departamento del Valle del Cauca. Su historia refleja el impacto del conflicto armado y de las amenazas ejercidas por grupos armados irregulares sobre la población civil.
La tragedia golpeó profundamente a su familia cuando uno de sus primos, Efraín Esteban Álzate Cardona, fue asesinado en la noche del sábado, 8 de febrero 2025 en el barrio Zamorano, sector la Z, en Palmira.
Fue muerto en hechos violentos. Poco tiempo después, otro de sus primos desapareció, Breiner Leandro Castaño Benítez, un joven oriundo de la Vereda Corozal del Corregimiento de Portugal de Piedras en el centro del Valle; según sus familiares Breiner salió hace unas semanas camino al departamento del Huila en búsqueda de mejores oportunidades laborales, dejando a sus seres queridos en una angustiosa incertidumbre, sin conocer su paradero ni poder cerrar ese doloroso capítulo.
Con el paso del tiempo, las amenazas contra Mayignereida Cardona Velasco, se intensificaron, porque los Urabeños, ahora conocidos como el Clan del Golfo, incluyendo disidencias de las FARC y otros exmiembros de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC la buscan para asesinarla.
El temor por su vida y la de su familia la obligó a abandonar su hogar y buscar refugio en un lugar seguro. Dejó atrás sus raíces, sus amistades y gran parte de su historia personal con la esperanza de preservar lo más valioso: su vida.
A pesar del sufrimiento, Mayignereida ha demostrado fortaleza y resiliencia. Su experiencia representa la realidad de miles de personas que han sido desplazadas o forzadas a buscar protección debido a la violencia. Su historia es también un llamado a la memoria, a la solidaridad con las víctimas y a la construcción de una paz que garantice que hechos como estos no vuelvan a repetirse.
Hoy, su testimonio simboliza la lucha por la verdad, la justicia, la reparación y el derecho a vivir sin miedo, recordando que detrás de cada cifra del conflicto existe una persona, una familia y una historia que merece ser escuchada.
De izquierda a derecha: Mayignereida Cardona Velasco y Efraín Esteban Álzate Cardona, asesinado.





