ATENCIÓN PRESENTEN AAAAAR. EN LA GRAN PARADA MILITAR.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
En el cantón militar del batallón de infantería Pichincha de la ciudad de Cali Valle se ultiman detalles para la gran parada militar con honores de acero y juramento al presidente de la Republica Gabriel Abelardo De la Espriella, después de que tome posesión del cargo, cuando el sol pega fuerte sobre el asfalto en esa unidad donde se congregaran los altos miembros de las Fuerzas Militares de Colombia y Policía, en compañía de autoridades civiles y eclesiásticas, donde cada persona no sudan estarán erguidos, porque se encuentran en la posesión del primer mandatario del Estado Colombiano, en este caso el nuevo comandante en jefe y el Ejercito, La Fuerza Aéreo Espacial.

Por: Jesús Alberto Aguilar Guerrero.

En el cantón militar del batallón de infantería Pichincha de la ciudad de Cali Valle se ultiman detalles para la gran parada militar con honores de acero y juramento al presidente de la Republica Gabriel Abelardo De la Espriella, después de que tome posesión del cargo, cuando el sol pega fuerte sobre el asfalto en esa unidad donde se congregaran los altos miembros de las Fuerzas Militares de Colombia y Policía, en compañía de autoridades civiles y eclesiásticas, donde cada persona no sudan estarán erguidos, porque se encuentran en la posesión del primer mandatario del Estado Colombiano, en este caso el nuevo comandante en jefe y el Ejercito, La Fuerza Aéreo Espacial.

La Armada Nacional y Policía, responderán como siempre, con disciplina. Todo se iniciará en la mencionada unidad militar no siendo ya cuartel, será el escenario, donde se encuentran las Bandas de Guerra ensayando el ultimo redoble, banderas nuevas sin una arruga, botas brillando como espejos, los soldados que integran la Tercera División llevan días ensayando cada paso, aquí no se improvisa cuando se honra al primer magistrado de nuestra nación; mientras que en las tribunas estarán, familias, autoridades civiles, gobernadores y la gente de Cali y departamentos circunvecinos, invitados especiales internacionales, todos de pie, donde se sentirá en el aire, el cambio de gobierno, pero la patria seguirá adelante.

Se vaticina que se escucharan 21 cañonazos a su llegada y un solo nombre, pero primero se escuchara la sirena, luego el convoy y una voz dirá “¡El Señor Presidente de la República de Colombia, por la derecha!”, y cuando las salvas retumben, las palomas salen volando, reafirmando que se inicia la pacificación de un país que necesita mano dura; De la Espriella, ya envestido con su banda presidencial cruzada, caminara por la alfombra roja entre dos filas de honor y entonces el comandante de la unidad militar rinde parte:

“Señor presidente, las tropas se encuentran listas para la revista”. Y empieza la revista, paso lento, ojo al frente, cada compañía pasa como un solo cuerpo, infantería, artillería, ingenieros; los fusiles al hombro pesan, pero el orgullo pesa más; hay honores donde la democracia se saluda con la espada; suena el Himno Nacional y cerca de 3.000 gargantas cantan nuestro himno, con el acompañamiento de la banda de músicos, para luego continuar el desfile de honor, los soldados pasan marciales frente al Presidente recién posesionado; tacón – tacón, mirada al frente, cada paso es un “aquí estamos para cuidar la Constitución que usted juro defender”.

Pasaran los estandartes, pasa la caballería, pasan los cadetes, y el final el salto de los paracaidistas pintando el cielo vallecaucano de  amarillo, azul y rojo; no se escucharan discursos largos, no hace falta; el mensaje está en la formación perfecta, en el respeto en que 2.000 hombres y mujeres le dicen al nuevo mandatario: “Colombia esta blindada”.

En este acto y solo en el cierre, después del juramento y pueblo, terminara con el desfile civil, Escuelas, Bomberos, Policía y el presidente Gabriel Abelardo, saludara desde la tribuna y un niño de 7 años con una bandera en mano gritara “¡Viva Colombia ¡” ganándose el cariño de los ahí presentes; porque esa es la foto que quedara en los anales de la historia donde el poder civil y el poder militar saludándose, no para hacer la guerra, sino para garantizar la paz.

En ese cantón militar no se rendirán honores a un partido; se le rinden honores a Colombia, y el próximo viernes Colombia tendrá nuevo presidente”. Esa tarde la ciudad de Santiago de Cali despedirá el día con redobles; y el país empezara un nuevo mandato, custodiado por quienes llevan la verde oliva y el juramento en el pecho.

Sin fanatismos, esperemos que todo sea parabién de nuestro Colombia, que necesita respirar de una paz anhelada por muchos años. Dios nos bendiga.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Abrir chat
1
Pide aquí tu música favorita...
Pide aquí tu música favorita...
Powered by