Por: Jesús Alberto Aguilar Guerrero.
A lo largo de toda su historia, el país ha sido azotado por múltiples terremotos que han desencadenado fenómenos secundarios como tsunamis, deslizamientos, muertes, destrucción de edificaciones enteras, agrietamientos, como también daños psicológicos en varias personas, todo esto lo correlacionamos con lo sucedido el lunes 10 de agosto de 2026 que engrosa los recuerdos de los terremotos más fuertes que han azotado a Colombia, afectando departamentos como Choco, Risaralda, Caldas, Quindío, Valle y el norte del Cauca, registrándose el sismo de 7.4 con epicentro en San José del Palmar, convirtiéndose en el de mayor magnitud sucedido en el país en la última década y reabrió una incógnita histórica cuestionando cual ha sido el sismo más fuerte documentado y que cambios dejaron las tragedias sísmicas en las normas de construcción y en la gestión de riesgo. Tomando los boletines del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el evento del pasado movimiento tuvo una profundidad de 96 kilómetros y una duración cercana a un minuto, sintiéndose en Cali, Medellin, Bogotá, Ibagué, Armenia, Pereira y Manizales, como también en Venezuela, Ecuador y Panamá.
Según los entendidos en materia sísmica, narran que lo sucedido en el territorio colombiano es producto de la Placa de Nazca, la que se define como una placa oceánica que está bajo el Océano Pacifico frente a Sudamérica, que va desde Chile, pasa por Perú, Ecuador y llega a Colombia, midiendo miles de kilómetros.
Nuestro territorio colombiano esta justo en la esquina donde se encuentran 3 placas: Nazca (en el Pacifico), suramericana (donde estamos nosotros) y la del Caribe (que presiona desde el norte); por eso somos uno de los países más sísmicos del mundo, estamos en el Cinturón de Fuego del Pacifico. El terremoto que sucedió el lunes 10 de agosto de magnitud 7.4 cuyo epicentro sucedió en tierras chocoanas, se cataloga como el más fuerte en nuestro país, ya que fue un proceso que se llama SUBDUCCION, que consiste en que la placa de Nazca avanza hacia el este a 65 mm por año y se mete debajo de la placa suramericana; al meterse, hay fricción, se acumula energía durante años y cuando se libera tiembla. Agrego en esta columna como lo explica el SGC, así: “Cuando tenemos este proceso comienza a generarse una fricción y una acumulación de energía que, año a año, se va acumulando y llega un punto en donde se libera; es liberación es la que conocemos como un sismo”. De esta manera se pueden catalogar que existen 2 tipos de sismos por subducción: De interfaz, en el contacto entre las 2 placas, superficiales, cerca de la costa y pueden generar tsunamis, y el Entradla o interplaca, que está dentro de la propia placa de Nazca ya hundida, más profundas.
Nuestras investigaciones apuntan que este de Choco fue intraslab, tuvo una profundidad cercana a los 100 km, por eso se sintió en media Colombia, la ruptura no fue en la superficie, sino dentro de la placa ya hundida; pero también han surgido preguntas como: ¿el sismo está conectado con temblores de Venezuela o Perú? NO. Expertos de la Red sismológica central y de la Universidad Nacional.




